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  •  ¿En qué consiste básicamente nuestro trabajo?

Dado que tratamos con una afección o riesgo para la salud, más o menos grave, dependiendo de cuantos factores actúen simultáneamente en dicho lugar, estudiamos la salud de las casas y comprobar si hay focos de radiaciones que puedan afectar la salud de los que viven en ellas.

También trabajamos sobre el terreno visitando las viviendas que puedan sufrir radiaciones.

Medimos las radiaciones naturales y artificiales, realizamos un plano indicando dónde están los focos de radiaciones que pueden afectar a una vivienda y proponemos medidas para resolverlas, que pueden ir desde cambiar la cama de sitio, desplazar electrodomésticos, revisar la instalación eléctrica o, en los casos más severos, efectuar apantallamientos.

 

  • ¿Qué chequeamos o medimos dentro de los lugares?

Buscamos focos naturales o artificiales de radiación o de tóxicos, peligrosos para la salud.

– Radiactividad ambiental y gas radón.

– Campos eléctricos alternos de baja frecuencia.

– Campos magnéticos alternos de baja frecuencia.

– Armónicos en la instalación eléctrica (Dirty electricity).

– Radiaciones electromagnéticas artificiales de alta frecuencia.

– Campos eléctricos continuos o electrostática.

– Campos magnéticos continuos o magnetostática.

– Actividad geofísica del terreno: campo magnético y radiación terrestre.

– Ondas acústicas y niveles de ruido.

– Niveles de material particulado.

– Niveles de formaldehido.

– Niveles de gases ozono, dióxido de nitrogeno, dióxido de azufre.

 

  •  ¿Cómo se miden las radiaciones artificiales? ¿Y las naturales?

Las radiaciones artificiales se miden con equipos de medición específicos para cada tipo de radiación.

Cada aparato de medición es capaz de medir, uno o dos tipos concretos de radiación y dentro de unos límites de frecuencias.

Dependiendo del precio, existen en el mercado equipos en formato sencillo, para poder tener referencias aproximadas de los valores existentes de electrocontaminación en el entorno.

Y está la gama profesional, más elevada de precio, que permite mediciones más precisas, exhaustivas y además un diagnóstico de los focos de electrocontaminación, para poder determinar las soluciones o posibilidades de apantallamiento más efectivas y económicas.

Las radiaciones naturales se miden con algunos equipos muy concretos y a través de la sensibilidad y experiencia de un Geobiólogo, detectando a través de la respuesta entrenada de su cuerpo, los factores o elementos que repercuten sobre la salud del organismo.

Lo factores o elementos que afectan a una persona sobre su salud, le puede afectar al resto de personas.

 

 

  • ¿Qué tipos de radiaciones existen?

Existen dos tipos de radiaciones: les naturales y las artificiales.

Las radiaciones naturales emanan de la tierra, como los campos electromagnéticos, las líneas energéticas Hartmann y Curry o las corrientes de agua subterránea, que con el roce con la tierra generan radiaciones gamma que tienen una longitud de onda muy corta y pueden atravesar el hormigón.

Las radiaciones artificiales son las causadas por la acción del hombre y tienen suficiente energía como para ionizar la materia y extraer electrones de un átomo (ondas microondas electromagnéticas, ondas de alta frecuencia o Rayos X, por ejemplo). Vivimos rodeados de radiaciones artificiales como las provocadas por antenas de telefonía móvil, antenas de alta tensión, WiFi, electrodomésticos o torres eléctricas.

 

  • ¿Qué es la radiación electromagnética?

La radiación electromagnética resulta de la oscilación de campos eléctricos y magnéticos. La onda de energía generada por estas vibraciones se desplaza por el espacio a la velocidad de la luz.

Rayos X , ondas de radio , rayos gamma , y “luz” infrarroja y ultravioleta, son los tipos más importantes de radiación electromagnética.
Las ONDAS DE RADIO son un tipo de radiación electromagnética, se usan extensamente en las comunicaciones. Las microondas que usamos para cocinar y en las comunicaciones, son longitudes de onda de radio cortas, desde unos cuantos milímetros a cientos de milímetros.

Varias frecuencias de ondas de radio se usan para la televisión y emisiones de radio FM y AM, comunicaciones militares, teléfonos celulares, radioaficionados, redes inalámbricas de computadoras, y otras numerosas aplicaciones de comunicaciones.

 

  • ¿Qué son las radiaciones no ionizantes?

“Ionización ” es un proceso por el cual los electrones son arrancados de los átomos y las moléculas. Este proceso puede producir cambios  en las moléculas que pueden conducir a daños en los tejidos biológicos, incluyendo efectos sobre el ADN, el material genético de organismos vivos. Este proceso tiene que tener  la interacción de altos niveles de energía electromagnética. Los tipos de radiación electromagnética con la energía suficiente para ionizar del tejido vivo incluyen radiación X y radiación gamma. Por lo tanto, los rayos X y rayos gamma son ejemplos de las radiaciones ionizantes.

Los niveles de energía asociados con la radiación de microondas y RF, en cambio, no son lo suficientemente grandes para causar la ionización de los átomos y moléculas, y la energía de radiofrecuencia, por lo tanto, es un tipo de radiación no ionizante. Otros tipos de radiación no ionizante incluye la luz visible e infrarroja. A menudo el término “radiación “se usa, coloquialmente, dar a entender que las radiaciones ionizantes (radiactividad), como la asociada a las centrales nucleares, está presente. La radiación ionizante no se debe confundir con la de menor energía, la radiación no ionizante con respecto a los posibles efectos biológicos, ya que los mecanismos de acción son bastante diferentes.

 

  • ¿A qué tipo de radiaciones estamos expuestos?

Además de la radiación magnética de la propia tierra, estamos expuestos a las radiaciones electromagnéticas, a radiaciones solares, radiaciones ionizantes (rayos gamma, rayos x, radioactividad, etc.), radiaciones nucleares, etc.

En Bioespacios dedicamos parte de nuestra atención a la detección de los campos electromagnéticos que son los que más peso tienen en nuestra sociedad actual.

 

  • ¿Cómo podemos remediar o prevenir esta contaminación electromagnética (electrosmog)?

La exposición a dichos campos electromagnéticos recomendamos que sea evitada en la medida de lo posible.

– Debemos desconectar todos los aparatos conectados a la red eléctrica en el dormitorio y habitaciones colindantes. Para facilitarnos esta tarea, disponemos de:

– Desconector de red. Este componente electrónico va instalado en el cuadro eléctrico de la red eléctrica de su vivienda y desconecta los circuitos de la red eléctrica correspondientes a los dormitorios u otras habitaciones siempre que no se precisa electricidad en estas habitaciones. Una vez se encienda una lámpara u otro electrodoméstico en alguno de los dormitorios, el desconector lo reconoce y desbloquea el transito eléctrico.

– Cables, interruptores, enchufes especialmente blindados para reducir los campos electromagnéticos que rodean los componentes conectados a la red.

– Blindaje de paredes con pantallas, mallas o pinturas especiales (con toma de tierra) para impedir las radiaciones provenientes del exterior de la vivienda.

– Mallas de blindaje, mosquiteras, cortinas, folios para ventanas, etc.

 

  • ¿Qué componentes o aparatos actuales emiten radiaciones?

Fuentes radiantes en el interior de la vivienda:

Router Wifi, amplificadores de señal, ordenadores, tablets, impresoras, escaner, altavoces, inalámbricos, teléfonos móviles, teléfonos inalámbricos tipo DECT, cámaras/escuchas vigilabebés, sistemas de alarma inalámbricos, cámaras de vigilancia, receptores de TV por cable, emisores/amplificadores de señal TV inalámbrica, consolas de juego con mandos inalámbricos, sensores de consumo de radiadores/calefacción, repelente de animales e insectos por radiaciones de alta frecuencia, hornos microondas, sistema de domótica inalámbrica (persianas, luces, electrodomésticos,…), sistemas Bluetooth, etc.

Fuentes radiantes en el exterior de la vivienda:

Además de las mismas fuentes anteriormente nombradas, en este caso de los vecinos, antenas de telefonía móvil, amplificadores de señales de telefonía móvil, emisores y amplificadores de señal Wifi, transmisión de señales focalizadas/puntulizadas tipo Wimax, TV digital TDT, emisoras de radio, radioaficcionados, transmisión tipo Walkie-Talkie, TETRA, radares, señales de tráfico e informativas inalámbricas, ciudad inteligente (farolas, semáforos,…), coches inteligentes (conected cars…), tendidos de media y alta tensión, líneas soterradas, líneas eléctricas de ferrocarril/metro, estaciones transformadoras, contadores de luz, etc.

 

  • ¿Qué electrodomésticos emiten radiaciones nocivas?

Ordenadores, teléfonos inalámbricos, routers Wi-Fi, radio-despertadores, microondas, hornos de cocción, placas vitrocerámicas o inducción, monitores de ordenador y televisores de tubo (antiguos), entre otros.

Por eso tenemos que intentar no tenerlos en el dormitorio (ni en las paredes adyacentes) ni tampoco en lugares de alta permanencia. Estos aparatos generan “ruido” a nuestras células de forma inconsciente, especialmente los que no parande emitir frecuencia como los teléfonos inalámbricos (que conectan receptor y emisor por ondas) o los routers Wifi, que deberíamos apagar durante la noche.

Con el desarrollo de las nuevas tecnologías la radiación electromagnética artificial ha aumentado mucho y se encuentra alrededor de las líneas de energía, herramientas de electricidad, electrodomésticos, y se extiende a varios centímetros -incluso a metros- de su ubicación.

 

  • ¿A qué frecuencia emiten los diferentes elementos anteriormente mencionados?

Red ferroviaria: 16 Hz

Red eléctrica: 50 – 60 Hz

Radio, televisores: 30 – 3000 MHz

TDT: 200 – 250 MHz

Telefonía móvil GSM: 900 MHz – 1,8 GHz

Teléfonos inalámbricos DECT: 1,9 GHz

Telefonía móvil 3ª generación UMTS: 1,9 – 2 GHz

Red local de LAN: 2,4 GHz

Hornos microondas: 2,4 GHz

Radares: 2,7 – 3,3 GHz (hasta 300 GHz)

 

  • ¿Cuáles son los valores de emisión aconsejados para la salud?

A diferencia de los valores máximos permitidos legalmente, el Instituto de Construcción Biológica y Ecológica IBN (SBM-2008), referente mundial en el estudio de emisiones y su repercusión sobre la salud, aconsejan que los valores medidos en dormitorios deberían ser, en todo caso,  inferiores a 10 µW/m2. Valores superiores a 1000 µW/m2 deberían de ser considerados muy peligrosos.

a 900 Mhz (μW/m²) a 1800 Mhz (μW/m²) a 2400 Mhz (μW/m²)
EE.UU. 6.000.000
España 4.500.000
Australia 2.000.000 2.000.000 2.000.000
Rusia 1.000.000 1.000.000 1.000.000
Italia 100.000 100.000 100.000
China 100.000 100.000 100.000
Suiza 42.000 95.000 95.000
Bruselas 24.000 47.000 54.000
Salzburgo(Resolución 1815Consejo de Europa) 1.000 1.000
IBN (SBM-2008) 10 1

 

  • ¿Son peligrosas las radiaciones?

Sí, pero depende de la intensidad y del tiempo de exposición.

Las radiaciones pueden provocar efectos térmicos que hacen aumentar la temperatura corporal y el resultado es similar al generado por un golpe de calor: aumento de la tensión sanguínea, vértigo, cansancio, desorientación, cefalea, náuseas y, en casos extremos (con intensidades de potencia mayores que 1000W/m2), cataratas, quemaduras y esterilidad. Puede producir cambios genéticos y enfermedades neurodegenerativas.

También hay efectos no térmicos poco estudiados. Suceden con intensidades de campo menores y aplicadas durante un largo plazo de tiempo de exposición. Por ello, es fundamental asegurar que los espacios donde pasamos más horas (el dormitorio y en el lugar de trabajo) estén libres de radiaciones. Al contrario de lo que pueda parecer, las radiaciones naturales son más perjudiciales para la salud que las artificiales.

 

  • ¿A qué nivel les repercuten a los niños las radiaciones artificiales o electrocontaminación?

Les afectan más que a los adultos, ya que su corteza cerebral es más delgada y por lo tanto más permeable.

Esto hace que los niños sean mucho más sensibles a las altas frecuencias que emiten teléfonos, electrodomésticos o redes Wifi, lo que podría provocar alteraciones celulares sobre todo a nivel cerebral.

Si los niños tienen síntomas como irritabilidad, bajas defensas, hiperactividad o se ponen enfermos a menudo, es posible que la causa sean las radiaciones.

Por ello es fundamental que los menores de catorce años no hablen por teléfono móvil ni teléfonos inalámbricos y que duerman lejos de aparatos electrodomésticos, especialmente lejos de los vigila-bebés.

 

  • ¿Cómo sé si padezco los efectos de las radiaciones?

Debe analizar los lugares donde pasa más horas: el dormitorio y el lugar de trabajo.

Si usted ha sido siempre una persona sana y pocos años después de cambiar de domicilio o de trabajo se encuentra mal y tiene síntomas como el insomnio (habitualmente se despierta entre las 3h. y las 4h.), se siente cansado sin motivo aparente y tiene dolor de cabeza persistente, se levanta más cansado que cuando se fue a la cama o ha perdido de repente el deseo sexual, podría estar afectado por una geopatía. Según la intensidad de las radiaciones, su organismo podrá llegar a contraer una enfermedad grave en un periodo de 6 o 7 años. Pero hay que tener en cuenta que no todas las geopatías afectan por igual a todas las personas porque intervienen muchos otros factores, como los genéticos.

La manera más fiable para saberlo es llamar a un geobiólogo para que venga a su casa, detecte las radiaciones con los aparatos indicados y le proponga las correcciones pertinentes.

 

  • ¿Qué enfermedades se asocian a la incidencia de radiaciones?

Existen numerosos artículos que indican una relación entre la polución geoambiental y el cáncer de mama, la depresión, alteraciones del ritmo cardiaco, la infertilidad, anomalías en el desarrollo de embriones, alteraciones del sistema inmunológico, cáncer cerebral… entre otras enfermedades:

Cleveland Clinic Foundation, EE.UU.: Efecto del uso de teléfonos móviles sobre el análisis del semen de hombres relacionado con la infertilidad: un estudio observacional. Autores: A. Agarwal, F. Deepinder, R.K.Sharma, Cleveland Clinic Foundation, Ohio, EE.UU. G. Ranga, Karthekeya Medical Research and Diagnosis Center, Mumbai, India. J. Li, Department of Quantitative Health, Ohio, EE.UU.

Rochester Institute of Technology, Nueva York, EE.UU.: Aceleración del crecimiento del cáncer por campos electrostáticos externos. Autores: J.R. Gray, Conundrum Project, Little Rock, EE.UU.; C. H. Frith, Toxicology Pathology Associates, Little Rock, EE.UU.; J. D. Parker, Consultor físico, North Little Rock, EE.UU. Publicado por Proceedings of the Electrostatics Society of America, 2004 Annual Conference, Rochester Institute of Technology, Nueva York, EE.UU.

Karolinska Institute, Estocolmo, Suecia: Efectos sobre la salud de campos magnetostáticos – revisión de pruebas epidemiológicas. Autora: M. Feychting, Environmental Medicine Institute, Karolinska Institute, Estocolmo, Suecia. Publicado en Progress in Biophysics and Molecular Biology, 2005; 87 (2-3): 241-246.

Instituto de Salud Carlos III de Madrid: Ocupación, exposición laboral a radiaciones electromagnéticas y cáncer de mama. Autora: Marina Pollán Santamaría, Instituto de Salud Carlos III, Madrid, España, 2001.

Institute Robert –Sauvé de Montreal en Québec: Depresión y exposición a campos electromagnéticos. Autor: Douglas B. McGregor, Consultor del Institute Robert-Sauvé, Montreal, Québec. Publicado por Occupational Health and Safety Research, IRSST, marzo 2002.

National Cancer Institute de EE.UU.: Uso del teléfono móvil y riesgo de cáncer. Autor: NCI (National Cancer Institute), EE.UU. Publicado por el NCI de EE.UU., 2009.

Wroclaw Medical University, Varsovia, Polonia: Influencia de llamadas telefónicas con teléfono móvil sobre los parámetros de variabilidad del ritmo cardiaco en voluntarios sanos. Autores: R. Andrzejak, R. Poreba, M. Poreba, A. Derkacz, R. Skalik, P. Gac, B. Beck, A. Steinmetz-Beck y W. Pilecki. Wroclaw Medical University, Varsovia, Polonia. Publicado en Industrial Health 2008; 46: 409-417.

Nofer Institute of Occupational Medicine, Polonia: El impacto de los campos electromagnéticos sobre la función cardiovascular: problemas de metodología básicos y resultados. Autores: A. Bortkiewicz, E. Gadzicka, M. Zmyslony, W. Szymczak, Nofer Institute of Occupational Medicine, Polonia.

Tufts University, EE.UU. : Los campos magnéticos continuos causan alteraciones en el tiempo de división celular y anomalías del desarrollo en embriones de erizos de mar. Autores: M. Levin y S. G. Ernst, Departamento de Biología, Tufts University, (Massachussets, EE.UU.).

 

  • ¿Qué patologías se relacionan con la contaminación electromagnética?

Mientras que los gobiernos, empresas dedicadas a la electro comunicación e incluso la organización mundial de la salud (WHO) se basen en la teoría de que los valores límites de dichos campos electromagnéticos correspondan al efecto térmico de los tejidos expuestos a estos campos, estaremos ante una situación inaceptable.

Sabemos que radiaciones relativamente pequeñas pueden alterar nuestro sistema endocrino y debilitar nuestro sistema inmunológico sobre todo si estamos expuestos a éstos mientras dormimos. Los síntomas/patologías relacionadas con este tipo de contaminación pueden ser:

– Trastornos neurológicos como por ejemplo; nerviosismo, dolores de cabeza, trastornos del sueño, déficit de concentración, depresión, trastornos sensitivos, caída de pelo, Síndrome de fatiga crónica, Alzheimer, epilepsia, entre otros.

– Trastornos inmunológicos que se pueden representar en multitud de formas, como frecuentes procesos gripales, procesos alérgicos, tumores, leucemia, etc.

– Trastornos metabólicos.

– Trastornos cardiovasculares; arritmias, presión arterial alterada, acidificación de la sangre…

 

  • 10 consejos para minimizar la influencia por la radiación emitida por los teléfonos móviles.
  1. Utiliza auriculares de cable: Permite mantener el teléfono alejado de la cabeza y, por lo tanto, la exposición a radiación es menor. La mayoría de los móviles se venden con auriculares: ¡utilízalos!
  2. Usa el altavoz: Si no dispones de auricular de cable, usa el altavoz del teléfono. También permite tener alejado el aparato del cuerpo y alejar las radiaciones.
  3. Espera a que respondan: No te lleves el aparato a la oreja hasta que respondan. Mientras el teléfono está llamando es cuando emite una señal más potente, aléjalo de la cabeza. Una vez establecida la comunicación, la radiación es menor.
  4. No lleves el móvil en el bolsillo: Cuando no se usa, el móvil tiene que llevarse alejado del cuerpo porque sigue emitiendo señal. Evita llevarlo cerca de los genitales, riñones, corazón y, evidentemente, cerebro. La telefonía pasiva es otra forma constante de irradiación.
  5. No duermas con el móvil: Deja el móvil fuera del dormitorio. La radiación del aparato buscando señal afecta a nuestra glándula pineal, que durante la noche es la encargada de segregar la melatonina; esto puede afectar nuestro sueño y, a la larga, provocar enfermedades. Si lo usas de despertador, ponlo en modo avión y así no buscará señal ni actualizará datos, que es el que emite las radiaciones que podrían alterar tu sueño. O, todavía mejor, cómprate un despertador de pilas.
  6. Envía mensajes de texto: Si no es imprescindible, no llames, comunícate con mensajes de texto como SMS, emails o cualquiera de los servicios de mensajería que existen a través de internet. Es mucho más seguro, ya que no tienes que llevarte el móvil a la cabeza.
  7. Si hay poca cobertura, evita llamar: Cuando hay poca cobertura el teléfono tiene que emitir más potencia de radiación para buscar señal y es más nocivo. Evita llamar en estas condiciones.
  8. Elige un modelo de móvil de baja radiación: No todos los teléfonos emiten la misma cantidad de radiación. Fíjate cuando adquieras un nuevo terminal en el índice SAR (Specific Absorption Rate: Tasa de Absorción Específica): cuanto mayor sea este valor, mayor será la cantidad de radiación emitida por tu teléfono, pues hace referencia a la radiación a la que tu cabeza se verá sometida.
  9. En el coche, ventanilla abierta: Aunque tengas manos libres, no deberías llamar conduciendo si no es imprescindible. Si tienes que llamar intenta mantener sólo conversaciones cortas y baja las ventanillas para que la radiación no se quede acumulada ya que el espacio metálico cerrado multiplica la radiación.
  10. Usa el móvil lo menos posible: Si puedes escoger, usa el teléfono fijo antes que el móvil. El teléfono más seguro es el de cable, de toda la vida. Los teléfonos domésticos inalámbricos también emiten radiaciones, evítalos igual que a los móviles. Si estás embarazada reduce tanto como puedas el uso del teléfono móvil, utilízalo sólo para conversaciones cortas y aléjalo del cuerpo tanto como puedas. Y no permitas que los niños menores de 14 años utilicen el teléfono móvil, ni tampoco un teléfono inalámbrico doméstico. Los niños tienen una corteza cerebral muy fina y, por tanto, muy permeable a las radiaciones de altas frecuencias móviles.

 

  •  10 consejos para convivir con radiaciones en la oficina.
  1. Intenta que los cables de los ordenadores y la instalación eléctrica te pasen lejos de las piernas.
  2. Utiliza siempre que puedas el teléfono fijo (con cable, los de toda la vida!)
  3. Sustituye los teléfonos inalámbricos por teléfonos con cable. Los teléfonos inalámbricos de sobremesa son incluso más peligrosos que los teléfonos móviles y que las antenas de telefonía. Si tienen que ser inalámbricos intenta que sean de baja frecuencia.
  4. Si tienes que hablar muchas horas a través del teléfono móvil, hazlo a través de unos auriculares y aleja el móvil de la cabeza y del cuerpo mientras hables.
  5. Apaga el WIFI cuando no la tengas que usar. Muchos routers permiten desconectar la función WIFI sin necesidad de apagar el aparato.
  6. Aunque no estés hablando por teléfono móvil, llévalo alejado del cuerpo. El teléfono encendido no deja de emitir señales o sea que, aunque no lo usemos, emite igualmente radiaciones. La telefonía pasiva es otra forma constante de irradiación.
  7. Ventila la oficina por lo menos 15 minutos cada día, no sólo mejorará la calidad del aire sino que reducirá la carga electrostática.
  8. Dosifica las horas que pasas conectado a los aparatos tecnológicos. Es saludable saber apagar el móvil, el Ipad o el ordenador, no sólo físicamente (para evitar las radiaciones) sino también psicológicamente (para evitar adiciones).
  9. Antes de irte a la cama camina descalzo un rato, si puede ser en contacto con la tierra. Te descargarás de las radiaciones acumuladas durante el día.
  10. Toma antioxidantes cada día para contrarrestar los efectos de las radiaciones acumuladas. Come fruta y verdura de hoja oscura; cuanto más oscura sea la hoja más vitamina C tendrá.

 

  •  10 consejos para convivir con las radiaciones en casa.
  1. Aléjate de los electrodomésticos. Evita lavadoras, microondas, hornos, calderas, placas de inducción o vitrocerámica en la pared contigua a la cabecera de la cama o el lugar de descanso. Las paredes permiten el paso de estas radiaciones y los campos magnéticos.
  2. No coloques radio-despertadores, teléfonos inalámbricos o móviles cargándose a las mesillas de noche.Cambia tu radio-despertador eléctrico por un despertador de pilas, que no emitirá campos magnéticos. Si usas el móvil como despertador ponlo en modo “avión” y así no buscará señal ni actualizará datos, que es lo que emite las radiaciones que alteran tu sueño.
  3. En el dormitorio evita materiales sintéticos, como pinturas inflamables, colas, moquetas y materiales de origen químico. Los colchones con muelles metálicos y las camas articuladas eléctricas son desaconsejables porque transmiten el campo eléctrico de la instalación a tu cuerpo mientras duermes.
  4. Desconecta el WI-FI por la noche, ya que los routers también generan microondas.
  5. Camina descalzo un rato antes de irte a la cama, y si puede ser en contacto con la tierra, mejor. Te descargarás de radiaciones acumuladas en tu organismo durante el día.
  6. Desenchufa los aparatos eléctricos de tu dormitorio. Aunque los aparatos no estén funcionando, los cables eléctricos siguen creando campos eléctricos que pueden alterar tu descanso. No dejes ordenadores, Tablets, teléfonos inalámbricos, televisores o electrodomésticos en tu dormitorio durante la noche.
  7. Haz comprobar la instalación eléctrica de tu casa por un instalador homologado para asegurarte de que no emite radiaciones y que la toma de tierra está conectada correctamente.
  8. Si cerca de casa tienes un transformador, antenas de telefonía o torres de alta tensión, pide que te midan de estos valores. Si estas radiaciones artificiales llegan hasta tu casa seguramente se podrá resolver mediante un apantallamiento.
  9. Comprueba que no estás descansando sobre un cruce de aguas subterráneas o de campos electromagnéticos terrestres. Un geobiólogo te ayuda a detectar si tienes radiaciones naturales en tu lugar de descanso o de trabajo. O sea, donde pasas más horas.
  10. Pon una planta en tu dormitorio, ¡purifica el aire!

 

  •  10 consejos para que tus hijos convivan con las radiaciones.
  1. No permitas que los niños menores de 14 años utilicen el teléfono móvil, ni tampoco un teléfono inalámbrico doméstico. Los niños tienen una corteza cerebral muy fina y, por tanto, muy permeable a las radiaciones de altas frecuencias móviles.
  2. Asegúrate que tus hijos se aparten del horno microondas cuando está en funcionamiento, y si es posible prescinde de su uso.
  3. No dejes ningún aparato eléctrico en su dormitorio mientras duermen; aunque estén apagados los aparatos generan campos electromagnéticos nocivos para la salud.
  4. Si es posible prescinde de los aparatos de vigilancia de bebés. Los Vigila-Bebés emiten ondas de radiofrecuencia nocivas para el bebé. Si realmente los necesitas, utiliza modelos antiguos, sin cámara, que son menos dañinos que los modernos. Si a la fuerza tienes que tenerlos en el dormitorio, aléjalos tanto como puedas de la cabeza del niño.
  5. Apaga el WiFi durante la noche. Mientras dormimos es cuando la glándula pineal genera la melatonina para que el sistema nervioso central y las células se regeneren, y por tanto no debe recibir ninguna agresión que altere su descanso.
  6. Haz que coman muchos antioxidantes, como frutas y verduras. Ayudan a paliar los efectos nocivos de las altas frecuencias.
  7. Si los niños juegan con Tablets desconecta el modo WiFi de los aparatos mientras los utilicen, es tan sencillo como ponerlos en “modo avión” para que dejen de buscar señal.
  8. Limita los ratos de uso de los aparatos teledirigidos como coches o helicópteros, ya que funcionan por conexión WiFi o Bluetooth.
  9. Si estás embarazada reduce tanto como puedas el uso del teléfono móvil, utilízalo sólo para conversaciones cortas y aléjalo del cuerpo tanto como puedas. Siempre que sea posible utiliza auriculares con cable.
  10. Limita las horas que tus hijos pasan conectados. No sólo porque un uso excesivo de aparatos tecnológicos puede influir en su salud física, sino también para evitar que tengan dependencia psicológica.

 

  •  10 consejos para dormir bien.
  1. No coloques radio-despertadores, teléfonos inalámbricos o móviles cargándose en la mesilla de noche. Si usas el móvil como despertador ponlo en “modo avión” y así no buscará señal ni actualizará datos, que es el que emite las radiaciones que podrían alterar tu sueño.
  2. Desconecta el WIFI por la noche. Los routers también generan microondas.
  3. Desenchufa los aparatos eléctricos de tu dormitorio. Aunque los aparatos no estén funcionando, los cables eléctricos siguen creando campos magnéticos que pueden alterar tu descanso. Si tienes un radio-despertador, cámbialo por un despertador de pilas.
  4. Evita lavadoras, microondas, hornos, calderas, placas de inducción o vitrocerámica en la pared contigua a la cabecera de la cama o del lugar de descanso. Las paredes permiten el paso de estas radiaciones y de los campos magnéticos.
  5. Evita materiales no ecológicos, como pinturas inflamables, colas, moquetas y materiales sintéticos.
  6. No utilices colchones con muelles metálicos ni camas articuladas eléctricas.
  7. Antes de irte a la cama camina descalzo un rato, si puede ser en contacto con la tierra. Te descargarás de las radiaciones acumuladas durante el día.
  8. Pon una planta en tu dormitorio, purifica el aire!
  9. Si tu casa está situada cerca de un transformador, antenas de telefonía o torres de alta tensión, pide que te midan estos valores. Si estas radiaciones artificiales llegan hasta tu casa seguramente se podrá resolver mediante un apantallamiento que evitará que te perjudiquen las radiaciones artificiales.
  10. Comprueba que no estás descansando sobre un cruce de aguas subterráneas o de campos electromagnéticos terrestres. Un geobiólogo te podrá ayudar a detectar si tienes radiaciones naturales en tu dormitorio.

 

  • ¿Qué patologías vienen asociadas a la exposición de radiaciones naturales?

Si pasamos meses o años influidos por radiaciones naturales podemos sufrir lo que se conoce como “geopatías”.

Estas geopatías provocan todo tipo de trastornos, enfermedades crónicas o afecciones agudas, como migrañas, insomnios, fatiga crónica, depresiones nerviosas, falta de deseo sexual o interrupción repentina del embarazo.

También hay estudios que demuestran que pueden provocar enfermedades inmunes, cambios genéticos, arritmias cardíacas, daños neurológicos o incluso cáncer. Hay informes médicos que demuestran que una geopatía importante tiene relación directa o indirecta con al menos el 85% de los casos de cáncer que se detectan.

 

  • ¿Pueden las células reparar el daño por radiación?

El que una célula pueda repararse después de ser dañada por la radiación depende del tipo de daño de ADN de la célula. La radiación puede dañar el ADN de las moléculas de tres maneras diferentes:

1.- Romper un filamento.
2.- Romper ambos filamentos.
3.- Un cambio químico o mutación.

Una rotura o fractura de un solo filamento con frecuencia puede ser reparada por la célula.
Los otros dos tipos de daños no pueden generalmente ser reparados.

 

  • ¿Cómo puede la radiación dañar a una célula viva?

La radiación daña al ADN dentro de las células de dos formas principales:

1.- el agua en el cuerpo tiende a absorber una gran porción de radiación y se ioniza. Cuando el agua es ionizada, rápidamente forma moléculas altamente reactivas llamadas radicales libres. Estos radicales libres pueden reaccionar con la molécula y dañar al ADN de la molécula.

2.- La radiación también puede chocar directamente contra el DNA de la molécula, ionizándolo y dañándolo.

 

  • ¿Cómo se pueden tratar las dolencias derivadas de sus efectos?

Cada trastorno asociado tiene una solución diferente, pero generalmente podemos neutralizar las radiaciones alejándose de ellas.

En el caso de las radiaciones naturales normalmente hay soluciones tan sencillas como cambiar el lugar de cama o el lugar de trabajo.
En el caso de las radiaciones artificiales, debemos saber cuál es el foco de las radiaciones, estudiarlo y resolverlo, ya sea revisando la instalación eléctrica, apagando el WiFi por la noche o llevando a cabo apantallamientos especiales en las paredes del dormitorio, en el caso de, por ejemplo, que las ondas vengan de fuera.

 

 

  • ¿Qué es la contaminación invisible?

Nuestro entorno nos somete constantemente a un sin número de agentes en dosis muy bajas de forma que su efecto es imperceptible para nuestros sentidos pero que tienen un efecto acumulativo y a la larga dañan nuestra salud. Es lo que denominamos contaminación invisible que no es ni más ni menos que la contaminación geoambiental.

Estamos rodeados de tóxicos ambientales, contaminación electromagnética, procedente de las emisiones de telefonía móvil y de la electrificación de nuestros hogares y ciudades. Esta contaminación si bien cumple los límites establecidos por las autoridades no por ello deja de ocasionarnos un efecto  en el organismo y a la larga puede acarrearnos problemas de salud. Por otra parte el lugar donde descansamos puede estar afectado por radiaciones naturales originadas por la geofísica del lugar, variaciones del campo eléctrico o magnético terrestre, el gas radón, los efectos producidos por las  aguas subterráneas o las conocidas redes naturales Hartmann o Curry, son agentes naturales pueden tener un efecto negativo en nuestra salud.

Todos estos factores son imperceptibles a nuestros sentidos pero nuestro organismo, a largo plazo, acusa sus efectos siendo estos desde pequeñas molestias hasta enfermedades degenerativas graves.

Desde Bioespacios, abogamos por un desarrollo sostenible que contemple todos estos factores para que ninguna persona enferme debido a la influencia del medio ambiente donde desarrolla su vida. De esta forma las personas podrán vivir más tiempo en mejor estado de salud.